Prepárese para leer

  • Visite las sesiones de cuentos gratuitas de la biblioteca para bebés, niños pequeños, preescolares y familias.
  • Hable, cante y cuente cuentos a infantes y niños pequeños durante el día. Use oraciones breves y sencillas. Aliente los esfuerzos de sus hijos para hablarle.
  • Comparta libros con sus hijos por lo menos 10 minutos al día, comenzando en la infancia. No se preocupe si los bebés mastican los libros o juegan con ellos; es parte del proceso que lleva a la lectura.
  • Pruebe la visión y audición de sus hijos en épocas tempranas y anualmente. Limite el tiempo de televisión. Hay estudios que vinculan el ver televisión en exceso con la declinación de las destrezas de lenguaje.
  • Ponga los libros infantiles en estantes bajos para hacerlos accesibles a los chicos.
  • Sea un buen modelo. Lea frente a sus hijos. Explíqueles que leer y escribir le ayuda a hacer cosas todos los días.
  • Elija proveedores de atención infantil que entiendan la importancia de leer y hablar con sus hijos pequeños.

Hablar

Cómo hablarles a sus hijos pequeños es tan importante como la frecuencia con la que les habla.

  • Hable lentamente y enuncie; esto ayuda a entrenar a las neuronas del cerebro para identificar sonidos específicos.
  • Repita palabras; esto fortalece las rutas neurales utilizadas por el lenguaje.
  • Hable cara a cara con los infantes; ellos observan la boca de los adultos para imitar formas y sonidos.
  • Brinde retroalimentación: si un bebé dice "ma-ma-ma", responda a sus intentos de hablar con un “Sí, mamá está aquí”.
  • No simplifique su discurso a los niños pequeños; cuanto más complejas sean las oraciones que oigan, más complejas serán las oraciones que construirán.
  • Hable con los niños, no a ellos. Hablar es mucho más eficaz cuando es interactivo.
  • Desarrolle las destrezas de lectura y escritura de su hijo. Los niños que entran a la escuela con destrezas tempranas de lectura y escritura son más capaces de beneficiarse con la enseñanza de lectura que reciben en la escuela.